En una atmósfera de solemne gratitud y celebración espiritual, la Asociación de la Costa Atlántica llevó a cabo la ceremonia de ordenación al Sagrado Ministerio de cuatro nuevos pastores: Richard Nieto Tafur, Ariel Quiñones Páez, Juan Camilo Moreno Moreno y Damith Vásquez Mariota. El evento, descrito como una "fiesta espiritual", subrayó la trascendencia del ministerio pastoral como el pilar fundamental para la guía espiritual y el crecimiento de la Iglesia Adventista del Séptimo Día.
La ordenación no es solo un trámite administrativo, sino un reconocimiento público de la voluntad de Dios. Según el Pr. Josué Torres, presidente de la Asociación de la Costa Atlántica, este es "el acto público mediante el cual la iglesia reconoce que una persona ha sido llamada por Dios para el ministerio pastoral y la iglesia reconoce y aparta a través de la imposición de las manos". Este acto solemne simboliza la transmisión de una autoridad que emana directamente de la divinidad.
Por su parte, el Pr. Mauricio Buitrago, secretario ministerial de la Unión Colombiana del Norte, recordó durante el sermón que los pastores son instrumentos reales, no superhéroes idealizados. Utilizando la metáfora bíblica del "hiperatas" (remero bajo), Buitrago afirmó: "Nosotros como siervos de Dios como pastores somos remadores de un barco del cual Cristo Jesús es el piloto donde nosotros solamente remamos".
Cada uno de los ordenados compartió testimonios que reflejan la entrega total a la misión:
- Juan Camilo Moreno Moreno, quien sintió el llamado a los 12 años, expresó conmovido: "Nunca pasó por mi mente llegar a ser pastor... Dios decidió soñar por mí y darle un propósito a mi vida". Su ministerio ya ha guiado a 410 personas al bautismo.
- Damith Amauri Vásquez Mariota destacó la importancia de la gratitud en el servicio: "La gratitud es la memoria del corazón". A pesar de los desafíos económicos familiares, logró su formación y hoy sirve con éxito en el Distrito Peniel del Norte.
- Richard Enrique Nieto Tafur recordó cómo su abuela lo impulsó a cumplir su destino: "Mi hijo usted estudió para pastor y usted qué hace haciendo nada. Si usted estudió para pastor dedíquese a ser un pastor". En siete años de servicio, ha llevado a los pies de Cristo a 446 personas.
- Ariel Fernando Quiñones Páez, hijo de pastor, aceptó el desafío ministerial citando la promesa divina: "Antes de formarte en el vientre te conocí y te di por profeta a las naciones". Durante 12 años de labor, ha visto la bendición de Dios al guiar a cientos al bautismo.
La ceremonia también exaltó la figura de la esposa del pastor como una "ayudadora invaluable" y pieza clave en la prosperidad del ministerio. Los líderes instaron a la congregación a no poner a los pastores en pedestales, sino en un "altar de oración", reconociendo que, aunque poseen dones reales, también enfrentan luchas humanas que requieren el apoyo y la paciencia de sus ovejas.
Durante la entrega de certificados, se citó una premisa fundamental para el ministerio: "La esposa del predicador puede hacer mucho bien si quiere... puede hacer a su lado casi tanto bien como él".
Se enfatizó que sobre ellas recae una responsabilidad sagrada que no deben desechar, pues poseen una sensibilidad y dones únicos para llegar a corazones que otros no pueden alcanzar.
Esta ordenación reafirma el compromiso de la Iglesia Adventista de continuar su labor misionera mediante líderes que, según las palabras finales del Pr. Buitrago, aceptan ser "barro moldeable en manos del alfarero" para completar la obra que Dios inició en ellos.
Nota e imágenes: Albéniz Mercado V.

